Desde los inicios de cualquier civilización el hombre ha creado objetos, por consecuencia ha “diseñado”.
Estos objetos han tenido siempre como intención ser extensiones de nuestros cuerpos y nuestras mentes.
En nuestra actualidad, una manera simple de entender qué es el diseño industrial es la siguiente: El diseñador industrial se encarga de la relación entre los objetos y el ser humano que los utiliza.
Esta distinción permite entender el aspecto fundamental de la relación usuario-objeto. En otras palabras, si observamos un objeto, podemos separar todo aquello que tiene contacto con el usuario y todo aquello que no. Usualmente el contacto inicia desde una aspecto emocional, o seductor (la parte estética) y deriva en una interacción de índole funcional que normalmente busca resolver un problema o una necesidad.